lunes, 26 de marzo de 2012

la torta más fácil del mundo | 1 2 3 4

Tan fácil como contar hasta cuatro.
Es un básico para tener siempre a mano, que saca de más de un apuro... además, con estas proporciones en mente se puede empezar a reemplazar, a saborizar, a reformar... prácticamente no tiene límites.


Que mejor para un domingo, cuando la cocina está en silencio, y está por empezar a llover? Ni siquiera hay que pensar en ir a hacer las compras! Contar hasta cuatro, y ya está lista!


Para los primeros días de otoño es ideal: para tomar el té o unos ricos mates.
Además, nada mejor que una masa simple, para disfrutar de los primeros limoncitos de la cosecha... en realidad, los únicos dos que se cayeron del árbol, pero que a pesar de estar un poquito verdes, valía la pena usarlos... como cambia el sabor un limón recién arrancado que uno de verdulería!


Así que, con dos pequeños limoncitos, y un poco de ingenio, la tarde de domingo se transformó por arte de magia en 1! 2! 3! 4! budincitos!


Ahora, recién llegada de un evento de la revista de Su (lleno de fanáticas! como sigue despertando pasiones esa mujer!) al que me invitó el Alto Palermo (y bien adelante, en las sillas reservadas!), voy a aprovechar para comerme un último pedacito, y contarles como es la receta, y todos los cambios que se le pueden hacer!


domingo, 18 de marzo de 2012

la panadería de pablo | mucha fama, poco esfuerzo

Cuando se llega al momento de ser reconocido por tu nombre, ¿vale descuidarlo?
Yo creo que no. Más nombre, más fama, equivalen a más esfuerzo por lograr el mejor producto posible.
La Panadería de Pablo está ubicada en el centro porteño, escapándose apenas del corazón de San Telmo, cerca de muchos oficinistas, que además de ir al lugar por estar cerca de sus trabajos, van por las aclamadas críticas a este reconocido chef.


Fui dos veces en poco tiempo, y la tercera va a ser la vencida... vuelvo o no vuelvo...
La primera vez, after office a tomar el té, con unos jugos riquísimos, un rico olor a panadería y la ilusión de haber descubierto un lugar super reconfortante en medio de cemento, bancos y oficinas.
La atención estuvo correcta, y las recomendaciones que nos hicieron también; aunque no pedimos nada del otro mundo, todo estaba bien. El lugar un poco vacío, y pocas cosas "comeme" a la vista.


La segunda vez, tentadas por el nombre del lugar (panadería...), fuimos a desayunar. Entramos al local aún más vacío que la primera vez, pero la onda y el olorcito a pan recién horneado te hacen olvidar ese detalle.
En el desayuno, uno espera variedad de panes, facturas, dulzuras, sobre todo si estamos en una panadería. Las tres cosas que primero nos tentaron, no había: no hablo de cosas raras, simplemente de básicos para un desayuno: alfajor de maicena, brioche de chocolate y pasta frola.


Nos conformamos con lo que sí había: tostadas de pan de campo, medialunas con jamón y queso y un scon rico, pero raro.
Eran 3 desayunos simples: un té, dos cafés con leche, y estas cositas para acompañar. Tardó un poco más de la cuenta, tanto más que lo único que estaba caliente cuando el servicio llegó a la mesa era el agua para el té, el resto estaba templado, temperatura "deja de hablar y comeme y tomame ya".


Un desayuno que comenzó a las 10, tardó tanto pero tanto, que cuando nos fuimos, el local estaba invadido por olor a las preparaciones del almuerzo. No se que tan óptima sea la cocina abierta si no tiene buena ventilación, al final se lo ve muy lindo, pero arruina el momento. A nadie le gusta tomar un café con leche semi frío en una nube de aroma a bife...


Me parece que aunque el dueño sea famoso y todas las críticas le jueguen a favor, hay cosas que no se pueden descuidar...

sábado, 10 de marzo de 2012

tarta de frutillas | últimos días de verano

Después de un verano super caluroso, y ya acercándose el otoño, las frutas ricas, brillantes, perfumadas, empiezan a desaparecer...


Como por ejemplo las frutillas. De golpe las verdulerías están llenas, los cajones de frutillas perfuman la cuadra y a medida que los días pasan, el precio es cada vez mejor.
Para no desperdiciar las últimas frutillas que quedan en los rincones de las verdulerías, hoy comparto con ustedes una receta express.


En realidad, no va a haber receta; lo único que se necesita para este clásico de las tardes porteñas es una receta de masa dulce, la preferida; crema pastelera, también la preferida; y unas cuantas frutillas.
Eso es todo! A disfrutar una rica tarta de frutillas!